lunes, marzo 27, 2006

Edward Hopper


Maravilloso pintor estadounidense que supo reflejar de una forma sencilla y muy esquemática toda una época, y que luego influyó de manera determinante en multitud de pintores jóvenes.

Edward Hopper (1882-1967) transmite como nadie la soledad y el desemparo a través de unos cuadros limpios, de una sencillez extrema, y basados en paisajes casi siempre de Nueva York o Nueva Inglaterra.

En Madrid podemos disfrutar de una de sus obras más emblemáticas y bellas: Habitación de Hotel, en el Museo Thyssen.

Lo desolado de las escenas, la actitud de los personajes retratados y el vacío de algunos lugares (bares, hoteles, teatros...), son sólo una metáfora de la inmensa desazón que nos atormenta. El mensaje final es que hemos de afrontar la vida solos, porque sólo nosotros mismos nos comprendemos y entendemos nuestra historia.

7 comentarios:

mikicoke dijo...

Soledad!!!!! que bonita palabra y curiosa la sensación que produce...

...os presento una letrita de una canción que evoca a la soledad y que le gusta mucho a mi hermanica Carmen...En mis dos últimos años he concido tanta a esta compañera de viaje, que ver este cuadro y la explicación de Enrique me ha recordado a ella...

Soledad
Lo mismo de das abrigo
Que desarropas mi alma
Eres templanza o castigo
Según te caiga el disfraz...

Soledad
A veces mi confidente
A veces lágrimas frias
Pero ante todo y por siempre
Mi amiga....


Un saludo a todos

PD...esta soledad ha permitido que yo me conozca algo más a mi mismo...

Horrorscope dijo...

Siempre me han gustado sus cuadros, pero desconocía al autor.

anuski704@hotmail.com dijo...

¿inmensa desazón que nos atormenta? ¿afrontar la vida solos? Visión muy pesimista de la existencia ¿no?

patty dijo...

Desde luego Hopper afronta la vida cotidiana de Estados Unidos, y más concretamente Nueva York, desde un punto de vista que suele darse en las grandes ciudades: la soledad, la incomunicación entre las personas. Y lo hace con unos colores llenos de luz pero que su artificialidad sólo ayuda a ese sentimiento de vacío.
Por supuesto, tú sabes que yo no estoy de acuerdo en eso de que nacemos solos, ni que sólo podamos contar con nosotros mismos, y aunque a veces la gente nos falle, por eso somos humanos y para eso existe el perdón. Por eso creo que no estoy de acuerdo con Hopper, aunque desde luego expresa como nadie la soledad y el modo de vida artificial y deplastico de las grandes ciudades.

owachy dijo...

A ver, por un lado no negaré el existencialismo a ultranza que ha marcado y seguirá marcando mi forma de ver el mundo.
Por otro, hablamos de cosas que no son incompatibles: uno puede estar solo con su circunstancia (interior) y además tener un círculo de personas queridas, perdonar, hacer el pino, reirse, bailar o lo que quiera. No es excluyente con que al final sólo nosotros mismos lleguemos a entendernos de verdad.
Saludos y gracias a todos los visitantes.

celco dijo...

Genial pintor. Coincido con sus apreciaciones.

jan dijo...

Yo tampoco lo conocía,pero desde luego sabía de alguno de sus cuadros. El del hotel fue portada de un libro de Soledad Puértolas.