miércoles, agosto 27, 2008

Keith Haring




Este pintor norteamericano precoz, que elevó el grafitti a la categoría de arte, falleció a la temprana edad de 32 años y hoy sigue siendo un símbolo del arte pop de los ochenta y ha creado alguno de los iconos más perdurables de finales del siglo XX.

Sus obras encuentran su insporación en los dibujos animados de la década de los setenta, aunque no por ello renuncia Haring a transmitir, envueltos en un halo de supuesta ingenuidad, ciertas reflexiones morales acerca de nuestro tiempo.

La fuerza del color, la simplicidad de sus dibujos y la combinación muy acertada de distintos elementos hacen de sus obras verdaderos impactos visiales que permanecen dirante mucho tiempo en la retina.

Todavía hoy en día se le sigue copiando, y sus camisetas siguen rodando por medio mundo casi veinte años después de su muerte, causada por el Sida. ¡Viva Haring!

sábado, agosto 16, 2008

Celine Dion

video

Los que me conocen saben que la voz de esta mujer me trae loco desde hace exactamente veinte años, desde que cantara con una potencia y una precisión incleíbles aquel Ne partez pas sans moi representando a Suiza en 1988 (ganando el certamen de aquel año por un solo punto). Desde entonces no ha habido cantante alguno que me haga estremecer como ella. Esta canadiense de carácter complejo y un tanto arisca tiene una voz sensacional, extraordinaria, y escucharla cantar es un placer para los sentidos y para el alma. Cuando uno cierra los ojos y oye su voz poderosa y melódica se abandona al embrujo que sólo una cantante como ella puede provocar. Ya desde sus tiernos 13 años se constituyó en todo un fenómeno musical. Personalmente me gusta muchísimo más cuando canta en francés, y por es he colgado esta magnífica Tout l'or des hommes. Bravo Celine por regalarnos tu portentosa voz...

lunes, agosto 11, 2008

Bocados



Cuelgo este brevísimo relato que está teniendo muchísimas visitas y unas excelentes valoraciones por parte de los usuarios en la web de talentos de El País:

Puedes devorarme si quieres. Lo sé, sé que estás ahí, esperándome, aguardando con tus fauces infinitas el mínimo descuido mío para engullirme. Estoy cansado. Llevo tratando de escapar de tu hambre feroz demasiados años. Creí que terminarías alcanzándome, que finalmente me deglutirías aprovechando un desliz, un descuido. No ha sido así, y después de tanto tiempo te he perdido el miedo. Además, ya no tengo nada, absolutamente nada, que perder. Ven ya, no dudes. Trágame entero y yo dejaré que mi cuerpo se injerte dentro de tí y se confunda para siempre con tus entrañas.
31 de Agosto de 2.008
Hoy hemos encontrado muerto a uno de los pacientes del hospital psiquiátrico. Estaba en un rincón, hecho un ovillo, retorcido grotescamente sobre sí mismo. Lo más extraño, lo más espeluznante, es que el forense ha determinado que la casusa del fallecimiento ha sido axfisia. El paciente, aunque parezca increíble, había obstruido su tráquea mientra trataba de comerse sus propias extremidades.

martes, agosto 05, 2008

Baudelaire




Dejo un maravilloso poema de Las Flores del Mal, de uno de los poetas que más me influyó en la adolescencia. Lo leía sin descanso y, al igual que me sucedió con otros muchos poetas, lo sentía como un alma gemela. El poema que adjunto está dedicado a Mariette, sirvienta de su familia que se ocupó realmente de su educación. Es terrible, sensible, romántico y delicado al mismo tiempo. Una genialidad.

A la criada de la que con toda el alma estabais celosa
Y que duerme su sueño bajo un humilde césped,
Debiéramos, sin embargo, llevarle algunas flores.
Los muertos, los pobres muertos, tienen grandes dolores,
Y cuando Octubre sopla, talador de viejos árboles,
Su viento melancólico alrededor de sus mármoles,
En verdad, deben encontrar los vivos harto ingratos,
Durmiendo, como lo hacen, cálidamente entre sus sábanas,
Mientras que, devorados por negras ensoñaciones,
Sin compañero de lecho, sin gratas conversaciones,
Viejos esqueletos helados consumidos por el gusano,
Sienten escurrirse las nieves del invierno
Y el siglo transcurrir, sin que amigos ni familia
Reemplacen los jirones que penden de su verja.
Cuando el leño silba y canta, si en la tarde,
Tranquila, en el sillón yo la veía sentarse,
Si, en una noche azul y fría de diciembre,
Yo la encontraba acurrucada en un rincón de mi cuarto,
Grave, y viniendo del fondo de su lecho eterno
Incubar el niño crecido bajo su mirada maternal,
¿Qué podría responder yo a esta alma piadosa,
Viendo caer las lágrimas de su pupila hueca?