martes, noviembre 04, 2008

Caspar David Fiedrich



Me gusta la pintura romántica en general, pero debo decir que este genial pintor alemán es mi favorito.

Sus obras rezuman encanto, melancolía y nostalgia por igual. La desbordante sensibilidad de Fiedrich nos arrastra, y nos conduce mucho veces hacia un extraño lugar en el que sólo hay espacio para los recuerdos y la tristeza.

Sus paisajes montañosos y marinos se instalan en nuestras retinas y cuesta desprenderse de ellos. Son sencillamente abrudoramente magistrales.

3 comentarios:

patty dijo...

ey,que luego diras que tu hermana no te deja coments.

pues dentro de lo que cabe, por que ami el romanticismo me la trae un poco floja la verdad, friedrich es uno de los pocos que se salvan.por cierto,no se si lo sabias, pero este tio era tremendamente cristiano y la mayoria de sus cuadros vienen a reflejar la grandiosidad de la creacion de Dios (Se nota que me lo estudie el año pasado?)

un besete

pd: miralo que rebonico de pequeñete!

owachy dijo...

Gracias por pasarte y escribir, sister!!
Sí, sabía que pintaba paisajes a mayor gloria de su dios, pero eso a mí (aunque lo respete) me deja frío. Lo que me importa es la gradiosidad de su pintura.
A tí será difícil sorprenderte cuando hablo de este arte, eeeehhhh!!
Un beset!!

fml dijo...

Me encanta Friedrich. Sus pinturas tienen un algo que hace que me quede colgado mirándolas. Me compré un librito de la Taschen, de esos que hay en todas las ferias de libros de ocasión, y de vez en cuando me embeleso ante algún paisaje.

Y gracias por ponerme en las páginas amigas.