jueves, agosto 05, 2010

Agosto

Más de veinte años lleva acompañándome esta canción durante las calurosas noches de agosto. Primero en vinilo, luego en casette, más tarde en CD y ahora en MP3. Da igual... Conserva la fuerza y el mensaje que me impulsa a hacer lo que realmente me gusta en la vida: en mi caso concreto leer y escribir.

Lo cierto es que por la noches, cuando ya en silencio me pongo los cascos y la escucho dos o tres veces, me asaltan decenas de recuerdos. A fuerza de oirla cada verano por estas fechas mi mente ha soldado firmemente melodía con hechos, y en sueños regresan sucesos (la mayoría agradables) que acaecieron hace cinco, diez, quince años...

una vez en la vida
debo encontrar dentro de mí
una noche de agosto
mi alma perdida
que arrojé al mar