miércoles, noviembre 24, 2010

Momentos estelares de la Historia del Cine (XIII)


Durísima película de Louis Malle, basada remotamente en su propia infancia. Un internado francés, en la época de la ocupación nazi, es el escenario perfecto para hablarnos del amor, del odio, de la amistad y de la traición.

Malle nos pone ante unos chiquillos, lo que provoca una sensación de mayor dolor, de más honda reflexión y de momentos de incredulidad. Y lo hace con una elegancia sublime, y con un lenguaje cinematográfico tan profundo como hermoso.

Adiós, muchachos es uno de los mejores filmes franceses de todos los tiempos.