lunes, octubre 21, 2013

Correr... para vivir


Muchos pensaréis que menudo coñazo que doy con lo de correr...
¡y tenéis TODA la razón!
Sé que me pongo muy pesado, pero es que pienso que mi vida no sería la misma, ni hubiera sido la misma, sin todas las horas que le he dedicado a esta práctica atlética de la que tanto disfruto.
Ahora que María ya no está federada, y que sus objetivos con más modestos; y ahora que estoy casi al 100%, tras los 7 meses que las lesiones me tuvieron casi parado, es una gozada recuperar sensaciones y empezar a asistir a las carreras populares que tanto nos gustan.
En breve (noviembre y diciembre) tenemos retos que asumir, y también tendremos que ayudar a nuestro buen amigo Eduardo a bajar de esa barrera de los 38' que le separan de cumplir uno de sus sueños:
participar en la Internacional Vallecana
Yo espero estar a tope para primavera de 2014, y a lo mejor hasta me animo a federarme, si veo que mis tiempos, como hace año y medio, me darían para colarme en alguna final del Campeonato de España de Veteranos (800 metros y/o 5.000 metros). Ya veremos...
Mientras, disfruto de correr. 
Esas endorfinas y serotonina a raudales que segregan nuestro cuerpo cuando corremos son las drogas más alucinantes, económicas y sanas del mundo. Y aunque crean adicción y dependencia, sólo tienen consecuencias favorables para nuestra salud.
Correr... para vivir.

2 comentarios:

Oscar Romero dijo...

Yo hago como tu: corro y gracias a eso sigo viviendo, es muy saludable cuando no recomendable. Reconozco que corría más cuando era más joven y más golfo, cuando he corrido perseguido por novios celosos que me han pillado con las manos en la masa (buen en realidad era otra cosa la que estaba en otro sitio)encima de su chica, también he practicado carreras de sprint y medio fondo perseguido por camareros y dueños de bares al grito de sinvergüenza por haber hecho un sinpa. Ahora también corro, porque sigue siendo saludable y recomendable: hago los 50 metros obstáculos cada vez que oigo decir a mi hijo: Papa mira que hago, porque o corro o lo siguiente es oir algo caer y romperse en mil pedazos. Corro por el bien de mi salud e integridad, sobretodo cuando mi mujer me persigue para sacudirme por dejarme la ropa tirada o el baño sin recoger. Es verdad amigos, Enrique tiene razón: hay que correr pero Enrique aquí debo hacerte una pequeña puntualización no para vivir, sino en muchos casos para sobrevivir.

owachy dijo...

Jajaja!!!
Oscar, para un día que dejas un comentario en el Blog no podías dejar de ser tú mismo: un monologista esperando encontrar un escenario para mostrar su arte ;)
Gracias!!!