domingo, abril 13, 2014

Mis teléfonos #NOKIA

En este Blog, tan dado a la nostalgia y la melancolía, no podía faltar una sección dedicada a mis queridos teléfonos móviles NOKIA. Y creo que son estas buenas fechas para recordarlos, porque es una compañía que lo fue todo y que va camino de desaparecer, como ya lo hicieron muchas otras.

Mi primer trabajo serio fue allá por 1995, cuando era responsable de marketing de un importante distribuidor de servicios de telefonía y comunicaciones. Allí descubrí Internet, a la alucinante velocidad de 14.400 bps (que por cierto, ¡costaba una pasta!) y obtuve mi primer terminal, un BOSCH (con línea analógica MoviLine) que servía lo mismo como arma arrojadiza que como teléfono móvil.

Ahí van estos móviles fabulosos. Por cierto... ¡los conservo TODOS!

El Nokia 3110 era un fabuloso terminal: duro, resistente y muy fiable. Pesaba un quintal,
y era bastante grande, pero siempre dejaba en ridículo al resto:
su nivel de cobertura y su batería eran envidiables.

El Nokia 7110 era un capricho: muy chulo y pequeñito, con ruedecilla y panel deslizante.
Además.. ¡se conectaba a Internet!
Y era clavadito al de NEO en Matrix.
Pero la verdad es que fallaba mucho y la batería duraba nada.


Creo que es uno de los mejores terminales de la historia.
El 6234 era muy bonito y tenía un motón de funciones avanzadas para la época:
flash, navegación 3G, acabado en aluminio, personalización,
ajustes rápidos...
Una auténtica maravilla.

Mi último Nokia. La verdad es que este 5800 me dejó buen sabor de boca.
Su pantalla táctil y sus potentes altavoces estéreo lo hacían ideal
para cualquier joven. 
Y si a eso añadimos: doble flash led, lente Carl Zeiss, bluetooth,
HSDPA, GPS, soporte flash, WiFi...
tenemos un terminal sensacional.